domingo, 3 de enero de 2010

Angel tiene la palabra...como siempre

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo
con paciencia,
observando las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿ A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreid:
nada es lo mismo.

Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es precios encontrarlas antes de que sea tarde.

3 comentarios:

  1. Guardar todas esas lágrimas en un frasquito y tirarlo al mar, y esperar a que una sonrisa nos traiga de nuevo las palabras de un nuevo latido que nos encienda hasta las pestañas :)

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  2. qué bien te sienta, qué guapa estás

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