martes, 19 de abril de 2011

Viejos conocidos

Amanecer sin prisas
Dejando que los cuerpos se saluden, se den los buenos dias
Se prueben para medir las distancias
Y luego desdecirse de ellas


Enfrentar el nuevo día desde la cama
Pero nunca vacía
( o siempre si no estás tú)
Dejarse tensar como la cuerda del arco de violín que se deja domar
                     [ domar como un derecho en tanto que al tacto de otras manos, 
y otras bocas
              y otros pies
      que prometan abrir rutas desconocidas, pero siempre y cuando sean unas manos,
                                                                                              unas bocas,
                                                                                      unos pies
                                                              bien sabidos,  memorizados,  viejos conocidos. ]




Hacer un estudio pormenorizado de la temperatura, la humedad, la soledad
de cada pliegue
 En resumen, un jodido estudio bioestadístico
de los campos de cultivo que podría haber en cada zona,
  O lo que es lo mismo  una biografía de los sentidos,
de los propios cuerpos
un estudio de mi piel
cobarde
  que se eriza sólo (sola)
 y cada vez que te acercas
Una memoria de cómo mi cuerpo amanece sin prisas ,
saludando a nadie,
midiendo distancias que tienden a infinito
para nunca desdecirse ,
 y enfrentarse a días que no existen , porque
la cama siempre
 está vacía
porque
nunca estás
tú.